viernes, 13 de marzo de 2015

Taxistas: Servicio o Amenaza?

Hoy amanecí en Bogotá y me entero que somos objetivo militar. De algún país vecino? De algún grupo ilegal? No!!! De los TAXISTAS! Faltaba Más. Resulta y acontece que el señor Freddy Contreras, líder de los taxistas, pero a la larga un Don Nadie, decidió afirmar que “Bogotá es el objetivo Militar”. Lo secunda un tal Manuel, que sabrá Dios quién es y quién afirma que “no los pueden seguir payaseando”. Pero señores taxistas si ustedes montaron este circo, un circo que no pudieron administrar. Porque ahora se quejan de ser payaseados…

Pero comencemos en orden. Uber uno de los sistemas de transporte más efectivo, no de Bogotá, ni de LatinoAmerica, pero del Mundo, quiéranlo o no para muchos, ofrece un servicio efectivo y agradable. Muchos países usan este servicio paralelo al servicio normal de taxis y no hay problema alguno. Es una excelente opción además, para una ciudad, donde los taxistas se niegan a hacer las carreras, son groseros y atracan, entre otras acciones que no nombraré. Que más agradable que pagar con la tarjeta de crédito, recibir una persona atenta, educada y servicial. Subirse en automóviles de modelos recientes y llegar a su destino completamente seguro? Que hacemos señores taxistas? Entonces nos subimos en sus carros, viejos, dejados, rasgados, estrellados a hecharnos la bendición a ver si llegamos completos a nuestros hogares? Olvidense!

Muchos podrán afirmar que en muchos países del mundo Uber es ilegal. Claro miremos que países: Holanda, Alemania, España, Bélgica, Francia, Canadá y algunos estados de Estados Unidos. Países donde el sistema de transporte es efectivo y sobre todo seguro. Donde las opciones del metro, los tranvías, los buses y los taxis siempre están disponibles, no toca meterse a la fuerza en ninguno de ellos y van para donde uno quiere, no para donde ellos quieren ir.

No puedo generalizar claro está, pero el gran porcentaje del servicio de taxis en Bogotá es malo, MALO! Como es posible que para conseguir un taxi sea necesario llamar con dos horas de anticipación dependiendo la circunstancia, tener sencillo porque sino el señor taxista se molesta, tener la suerte de ir para donde el conductor quiera, aguantarse el carro que le toque porque no hay de más, rogar a que no le salga un proyecto de Schumacher al volante y tener la suerte de que el táximetro no este adulterado o si no ni piense en hacerle un reclamo al señor porque se puede encontrar con ya sea una cruceta oxidada y doblada de tanto ser usada para golpear o un afiladísimo machete que promete rebanarle cualquier fibra en su cuerpo. O en el peor de los casos no uno, pero cinco o diez de estos amarillos amigos rodeándolo a usted en una gallada de vándalos, exigiendo su dinero a la fuerza.

Como van a competir estos taxis contra un servicio como Uber. Claro comprendo la preocupación. Pero entonces la solución es declarar a Bogotá “Objetivo Militar”. Quién es este señor, que rango tiene en esta organización que decidió tomar estas acciones? Según el Gobierno Uber es ilegal. Es legal lo que los señores taxistas estas haciendo? No es esto una organización ilegal? Donde esta el Gobierno antes tales acciones?

Ojalá las acciones de estos malandros no desaten un caos, pero la verdad pienso que o se les pone un límite a estos vándalos o Bogotá va a tene que ver cosas bastante complicadas en cuestión de días. Si me preguntan a mi, que se legalice UBER pero no a manos de Uldarico Peña no seamos tan pendejos por favor! Y que se les exija a los taxistas comenzando por este Señor Peña y similares lideres a subir el nivel y calidad del servicio.

Bogotá se mamó se los taxistas!!!!


Uber o Taxis?

martes, 10 de marzo de 2015

Juan Sebastián Toro: Asesino o Deportista?


Vivo en la Alhambra, mismo lugar donde el señor Juan Sebastián Toro decidió sacar un arma y pegarle un tiro a un perro. Que si el perro era callejero, que si era fino, que si estaba suelto o no….creo que no es el punto de este artículo. No puedo decir que sea el barrio más tranquilo, más seguro y ahora mucho menos con la gente más educada y sobre todo inteligente. Comenzamos mal, gracias al señor Toro!

Según las declaraciones en varias emisoras como BluRadio, este tipo se defendió y en un acto agresivo disparó su arma contra el animal. Y es cuando me pregunto, bajo que circunstancia, bajo que excusa puede uno dispararle a un animal, un arma de fuego con la cobardía que de entrada esto significa? Según Juan Sebastián Toro el perro lo agredió en el hombro. Primero no hay imágenes de donde lo mordió o de pruebas de agresión por parte del perro. Y de todas maneras el perro estaba con el dueño el cual seguramente lo hubiera podido controlar sin necesidad de sacar un arma y mucho menos utilizarla.

Este señor es motociclista, ha atravesado desiertos, aguantado condiciones complicadas seguramente. Se habrá caído no se cuantas veces y sabrá solo él cuantas lesiones habrá tenido. Pero el Domingo se levantó y no pudo con un perro por lo cual prefirió pegarle un tiro. Era más fácil salir de ese problema así. Ahora bien en un país con la agresividad que tenemos, con el famosísimo “traqueto” andando por cuanta calle encontramos, faltaba el deportista indiazo andando con un arma “por si acaso”. Según este señor Toro, carga con un arma porque tiene que ir a lugares donde la seguridad no es la mejor. Y claramente esto justifica el andar armado en Bogotá…y más justifica el andar disparándole a un perro el cual solo es ver la foto para darse cuenta, primero que no era de una raza agresiva y segundo se le nota la nobleza y calma en solo una foto. Además de eso el dueño lo tenía en el momento del problema con correa, lo cual hace más ridícula la situación.

Debo decirlo, me enorgullecen deportistas como Mariana Pajón, como Rigoberto Úran o Nairo Quintana. Pero este tipo, primero sabrá la mamá quién es y desafortunadamente ensucia el nombre del deporte colombiano por un acto de cobardía y estupidez, por no utilizar más adjetivos menos cordiales que se me vienen a la cabeza. Quisiera yo saber si alguno de estos tres deportistas alguna vez han empuñado un arma para agredir otra vida? Sin miedo a equivocarme, diría que nunca. Pero desafortunadamente nunca falta el Neandertal, el cual su dinero y su calidad de vida no le aseguran clase ni mucho menos valores. Y he aquí un excelente ejemplo.

Señor Juan Sebastián Toro, siempre he afirmado que quién tiene el coraje y valor de quitar la vida en un acto de cobardía como este, debe tener también los pantalones, los cojones, las pelotas, no solo para enfrentar las consecuencias pero mucho más merece entregar la vida propia como remuneración a un acto grotesco y asqueroso. Esto no se trata de que nadie lo juzgue o que lo lleven a la cárcel o que un tercero lo castigue. Esto se trata de ver que tanta dignidad tiene, si aún le queda alguna para intentar enmendar su error, aunque solo existe desde mi punto de vista una forma de pagar una vida que se quita. Y no creo que sinceramente que usted tenga esos pantalones y ese valor para hacer lo necesario. Siga montando su motico, siga andando con un arma en su carro, siga agrediendo la vida como le de la gana. Ojalá logre encontrármelo por el barrio algún día, no para decirle nada, ni siquiera para cruzar la mirada con usted, pero para mirarlo con el desprecio y asco que logra generarme.

Como me alegra saber que empresas como LAN le quitaron el patrocinio y ojalá todas las demás hicieran lo mismo, para demostrar que lo que menos necesitamos en este país son actos de agresividad y cobardía ante cualquier tipo de vida. Incluso ojalá esta noticia la conocieran concursos, festivales y eventos similares para que prohibieran la participación de este señor en cualquiera caso. Creo que yo y muchos más exigimos que hagan algo empresas como BoConcept, Distoyota, Ballistic Techonology, Acerbis, Pescuezo, Marca Colombia, Andirent, PilatesProworks, Néctar, Extreme Machine y Touratech.

Y por cierto, ojalá alguien me colaborara para hacerle llegar estas palabras a este señor, a este penoso ejemplo de lo que queremos erradicar en este país.


El asesino de Juan Sebastián Toro Príncipe: El perro que mató Juan Sebastián Toro
El Asesino La Víctima